sábado, 22 de marzo de 2014

LA TRANSFORMACIÓN




Supongo que si Gregorio Samsa hubiese sospechado algo, esa noche no se habría acostado ni se habría quedado dormido. Aunque, pensándolo bien, ya no distingo si habría sido peor. Ver cómo te vas convirtiendo en un repugnante insecto debe causar más dolor que despertarte cuando lo eres por completo y no te acuerdas de nada. De cómo ni por qué has acabado así.

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